CHIKAMATSU MONZAEMON

 


Los amantes suicidas de Sonezaki – Chikamatsu Monzaemon

Posted: 30 Jan 2012 10:00 AM PST

¿Se puede viajar de un siglo a otro deslizándonos por las vías que forman tan sólo las palabras? ¿Pueden, éstas, conmovernos y hacernos sentir como en aquella época? Si buscas una respuesta afirmativa para las dos cuestiones, deberías leer este libro.
Compuesto por tres obras, tres de las más de cien obras que tiene,Chikamatsu nos hace trasladarnoscon todo nuestro ser, y sin darnos apenas cuenta, a sus tierras, a sus historias, a sus gentes. Sentimos un abrazo apasionado como si fuera el nuestro, y sentimos la fría espada abrir nuestra piel aunque nosotros seamos simples espectadores de la acometida. LEER MÁS

La primera de sus tres obras, “La herencia de los Soga” es una historia de venganza, sí, pero es mucho más. Nos enseña a pecho descubierto lo que significa la lealtad, y cuan importante es ser fiel a nuestros principios y a los que amamos. De hecho es una venganza de una venganza, la primera, una venganza fallida, que enciende la llama de la segunda, cuyo éxito lo inunda todo.
Mas en Japón, este tipo de historia de venganza es muy tradicional. Dos vasallos quieren vengar a sus dos amos, los cuales murieron intentando vengar a su padre. En la venganza de los vasallos juegan un papel primordial las examantes de los fallecidos amos, que con armas de mujer embelesan a los traidores y se los sirven en bandeja a los fieles vasallos.

Su segunda obra, “Los amantes suicidas de Sonezaki” es mucho menos compleja tanto en su narración como en su contenido, pero sin embargo brilla con un resplandor y es tan intensa en su desarrollo, que impacta sin duda al espectador.
Esta sería más bien la venganza que contra el mundo perpetúan dos enamorados, que incapaces de hacer frente a su destino, deciden morir juntos, gritando al mundo que si no pueden ser el uno para el otro, ninguno será de nadie.
Con una gran dosis de espiritualismo japonés, en el último acto nos lleva de la mano a visitar la eternidad, el más allá, el todo y la nada.

La tercera y última de sus obras, “Las batallas de Coxinga” nos muestra un pedazo de Historia, muy relevante para el mundo Oriental, al dibujarnos con palabras la caída y la restauración de la dinastía Mingen China. De las tres obras ésta es la más larga y espesa, aunque si pensamos que no deja de ser un capítulo de Historia, ya querríamos muchos haber aprendido Historia de forma tan amena. 
Se mantienen unos diálogos realistas y el desarrollo intenta seguir un ritmo determinado que lo consigue en su mayoría, pese a algunos actos donde el carácter descriptivo peca de avaricioso, aunque siempre bello.


Desde luego quien busque un ritmo trepidante, acción sin más, y desarrollo de las tramas casi instantáneas, puede quedarse dormido a penas comenzar con la primera de las obras.

Aconsejo leer este libro, que contiene tres magníficas obras de teatro de la época, con calma y sobriedad. 
Relajarse y saborear el arte de encadenar palabra tras palabra consiguiendo montar en la mente nuestro escenario perfecto.

Imaginad cuando queremos tomar una fotografía atrapando el detalle de una gota de rocío resbalando por un pétalo de flor. Se nos hará casi infinito el tiempo que discurra entre sacar la cámara, y presionar finalmente el botón para fotografiar. Eso de ahí en medio, ese tiempo y lo que ocurre en él, es lo más valioso de la gesta, y es lo que desgraciadamente se perderán aquellos lectores que cojan este libro con prisas y les asalten las ansias de llegar al final sin apreciar todo lo que les rodea a su paso.

Alexandra Shibami

FICHA DEL LIBRO

Título: Los amantes suicidas de Sonezaki | Autor: Chikamatsu Monzaemon| Traducción: Yoko Ogihara y Fernando Cordobés | Editorial: Satori |Páginas: 296 | Precio : 23€ | Reseñado por: Alexandra |

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UNA MANERA DE LEER

El punto y la brevedad

Una manera de leer

por Osvaldo Picardo

Un punto de más o de menos puede ser significativo. Imaginen, por ejemplo, uno de los recursos comunes en muchas telenovelas, cuando una madre confiesa finalmente a su hijo el secreto que ha escondido toda una vida. Imaginen, con música sinfónica de fondo, que el secreto consiste en que el enemigo al que su hijo ha decidido matar, es en realidad, el padre biológico. La breve frase para evitar el edípico destino sería: “No. Es tu padre”. Imaginen por último que la actriz, en el apuro, comete un imperdonable error y exclama: “No es tu padre”. Las expectativas del público que hasta ese momento habían sido engordadas con pequeñas dosis, se han derribado de un solo golpe, arruinando todo.

Un punto, justo a tiempo, encierra tensión, silencios en que se sugiere desde una tragedia a una comedia de las peores. Augusto Monterroso en su libro Movimiento Perpetuo escribe, tan irónico y lúcido como siempre, que “el escritor de brevedades nada anhela más en el mundo que escribir interminablemente largos textos, largos textos en que la imaginación no tenga que trabajar, en que hechos, cosas, animales y hombres se crucen, se busquen o huyan, vivan, convivan, se amen o derramen libremente su sangre sin sujeción al punto y coma, al punto.” Por eso, exactamente por eso, nada hay más breve que ese largo texto sin imaginación y sin punto porque nadie podría leer más una primer página. (Para muchos, el Ulyses de Joyce no escapará a esta ley inexorable, aunque más bien sea una magnífica excepción a la regla).

El tema se vuelve más interesante al agregar que hasta el siglo XII, las palabras no estaban separadas una de otra, es decir, las palabras se escribían en forma continua como cuando hablamos. Tampoco —para indignación de maestras puristas— estaba unificada la ortografía, por eso una misma palabra podía tener varias funciones y sentidos. La ortografía como la conocemos hoy es posterior a la invención de la imprenta. Y antes de ésta, sólo había manuscritos. En Grecia y Roma, el objeto más parecido a los libros —fueran tablillas, papiros, pergaminos, códices— lo hacían los copistas o amanuenses que escribían muchas veces, al dictado de otro; no había dos ejemplares iguales y eran muy escasos. La forma más frecuente de transmisión era la lectura en voz alta, porque la mayoría no sabía leer.

Según creo haber leído, Beda el Venerable fue uno de los primeros en revolucionar la situación; ya en su época los textos leídos no eran correctamente interpretados —entre ellos la Biblia— y necesitaban algunas marcas donde detenerse, hacer una pausa, entonar una pregunta, alzar o bajar la voz sugiriendo una confesión o una ironía. No era un detalle, era una nueva manera de leer y de oír que se imponía necesariamente. Y esa manera de oír y de leer tiene que ver con una relación con los libros muy personal e íntima, más que con la evolución fríamente determinada por las tecnologías o la historia. Anónimos o apenas recordados aquellas manos y murmullos de la voz fueron grabados en la intensidad del texto. No sería arriesgado afirmar que desde entonces, esa relación no cesa de hablar en las formas más breves y también poéticas de la escritura, desde un haiku de Matsuo Basho como aquel que Cortázar tomó para título de un libro de poemas (“Este camino/ ya nadie lo recorre/ salvo el crepúsculo”), hasta el famoso microrrelato de Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

El más breve poema puede contener una cadena de resonancias, de fragmentos o esquirlas de otro texto inmenso que se ha perdido en las guerras de la memoria. ¿No será que ese lenguaje de la intensidad vibra con la tensión entre lo indecible y lo explícitamente dicho? El último libro de poemas de Héctor Freire se llama Satori, una palabra japonesa con la que se describe un estado especial de iluminación del Gautama Buda, y también una clave del zen: un momento de descubrimiento profundo y único. Tal vez, sea eso mismo una buena respuesta al lenguaje de la brevedad o mejor dicho, con las palabras de Freire: “Hay momentos imposibles de medir y contener:/ son bendiciones inmerecidas e imprevistas./ Semillas que estallan y describen / la naturaleza inmóvil del tiempo”.

Osvaldo Picardo: Escritor, profesor de literatura y editor. Dirigió la revista cultural La Pecera (www.lapeceralibros.blogspot.com). Su último libro de poemas es Pasiones de la línea, de Ed. En Danza.

FERNANDO CLEMONT

El libro de las maravillas – Fernando Clemot

Posted: 29 Jan 2012 07:42 AM PST

 
 
Esta obra de Fernando Clemot (1970, Barcelona) es la segunda que tengo oportunidad de leer después de El golfo de los Poetas también publicada por Barataria. Han bastado estos dos títulos para que pueda afirmar sin ambages que es uno de los mejores autores actuales en castellano. De hecho es, junto con Berta Vias Mahou, el escritor al que más disfruto leyendo. Déjenme explicarles mis razones que espero que también sean el señuelo para que se adentren en la densa prosa de este magnífico escritor. LEER MÁS

“El catalán ha escrito un libro maduro, adulto, aspero como el primer empellón a la botella. Exigente consigo mismo vierte en la almazara de su composición un vocabulario denso, oleoso, pocas veces sucio, del cual exprime y extrae un rico lenguaje armonioso, ordenado, fabricado con frases largas pero sostenidas y párrafos plenos de reflexiones entrelazadas. Una estructura clásica que, sin embargo, soporta una novela moderna, actual, viva y audaz. ” Eso fue lo que se escribió hace dos años de su anterior novela cuya reseña publicamos con el mismo fervor que hoy incluimos esta.

Clemot cambia el registro del anterior personaje siendo capaz de sostener malabarísticamente dos tramas a la vez fundidas en una sola historia, la del señor C., narrador en primera persona de sus últimos días en la clínica de cuidados paliativos en la que ingresó esperando a la parca. Por un lado conocemos tesela a tesela el mosaico de su vida, que sin orden ni concierto obedece sólo a los indexados de su memoria que en forma de racimos reflota a la superficie sus recuerdos. Poca felicidad, mucho dolor, mala conciencia, errores varios, son el reflujo ácido que sube por su esófago histórico. En paralelo y ayudado por Bridoso, otro paciente amigo suyo, consigue que algunos doctores y enfermos le cuenten el momento más importante de sus vidas para componer su propio libro de las maravillas, colección de retazos memorísticos que a semejanza de Rustichelo con Marco Polo, el señor C. no ha podido vivir, pero si escribir dictados por sus verdaderos protagonistas.

El día a día de la clínica, las horas muertas que arrastran la barca de la vida de su protagonista hacia la laguna estigia se funden con los brillantes, fugaces, deshonestos y crueles recuerdos de sus semejantes en una trama untuosa, rica a la que el empeño de Clemot por usar todas la palabras del diccionario y su deseo de filosofar sobre los entramados de la memoria confieren un insuperable saber pleno tanto en boca como en nariz y posteriormente estómago que únicamente el fecundo y prolífico lector sabrá disfrutar en su esplendor.

Una vez conseguido todo esto nos espera todavía el reposo de tan rico material cuyo plenitud es precisamente la que nos hace disfrutar aún más del manjar literario que El libro de las maravillas nos ofrece. ¡Enhorabuena Clemot!

Pepe Rodríguez

FICHA DEL LIBRO

Título: El libro de las maravillas |Autor: Fernando Clemot |Editorial: Barataria| Páginas: 288 | Precio : 18,50€

STEFAN ZWEIG

Relatos ‘Las hermanas’ de Stefan Zweig

 27 de enero de 2012 | 19:36

Aunque ya apenas nos acordemos de las navidades, no hace tanto que las celebramos. Por mi parte, sigo acumulando chuches que me trajeron los Reyes Magos y las lecturas que tuve mientras duraban las fiestas. Una de ellas fue Las hermanas de Stefan Zweig, un relato corto, muy corto, pero ya sabéis que navidades y tiempo libre son dos cosas incompatibles, al menos en mi trabajo.

‘Las hermanas’ comienza como comienzan tantas historias, con un viajero interesado en una construcción que luce dos torres gemelas. La curiosidad le llevará a preguntar y por respuesta recibirá un cuento, una leyenda, la historia de dos hermanas. Helena y Sophia, hijas de una tendera de la más baja condición social y un caballero que atenta contra el rey, apenas han nacido cuando acaban de perder todo el esplendor de su casa. Vivirán de forma miserable mientras su madre se gana el sustento vendiendo especias y pan de miel en un mohoso callejón. Pero las niñas han heredado de su madre la belleza singular y de su padre el ardor guerrero y crecerán, iguales, gemelas como dos gotas de agua que ni siquiera su madre sabe distinguir. Sin embargo, igual de bellas son ambiciosas y, celosas la una de la otra, querrán siempre superarse mutuamente, lo que las llevará a querer alcanzar la excelencia, sí, pero en campos muy diferentes…

De esta manera, con el doble juego de la moral y la picaresca, cada una tomará un camino, diametralmente opuesto al de su hermana. Una, santa, la más santa entre las novicias; la otra, prostituta, la más ardiente de todas ellas. Pero no todo quedará así, y los celos y el afán de superación nos llevará hasta un final inesperado… ‘Las hermanas’ tiene como subtítulo Conte drolatique, es decir, cuento de humor, y es precisamente con ese toque como nos cuenta Zweig esta particular historia. Un cuento pícaro, sin llegar a la carcajada pero con una sonrisa en la cara. Un cuento que nos recuerda lo delgada que es la línea entre la virtud y el escándalo, lo cercanas y parecidas que son en muchos casos. La prosa maestra de Zweig nos lleva embrujados por la vida de estas dos hermanas, virtuosas y disolutas, en un cuentecito que se lee en un suspiro, sensual y humorístico. Stefan Zweig nació en Viena en 1881.

Autor tremendamente popular en vida, parece que en los últimos años vuelve a tener una merecida posición entre los más grandes autores del siglo pasado. Escritor incansable de novelas, cuentos, ensayos y biografías, su estilo te atrapa desde las primeras líneas, conocedor como nadie de los intrincados sentimientos humanos. Algunas de sus obras más conocidas son, por citar sólo algunas, Veinticuatro horas en la vida de una mujer, La mujer y el paisaje o Carta de una desconocida. Se suicidaría en Petrópolis, Brasil, en 1942 angustiado por el avance del nazismo y firmemente convencido del fin de Europa tal y como la había conocido. Ya os he comentado en numerosas ocasiones lo muchísimo que me gusta Stefan Zweig. Me gustan especialmente sus relatos, y en ocasiones como esta, en las que no tengo mucho tiempo y tengo ganas de leer algo que pueda terminar rápidamente, no es raro que me decante por algunos de sus libros.

Hace relativamente poco compré otro libro de relatos suyos y aún lo tengo pendiente, pero tranquilos que cuando lo lea, seréis los primeros en saberlo. No sólo los extraños, ni siquiera su propia madre era capaz de distinguir a aquellas dos niñas que tenían la misma edad y la misma figura. A Helena y Sophia. Tan completo era su parecido. De modo que hizo que Sophia llevara como brazalete una cintita de tela para diferenciarla de su hermana gracias a aquel distintivo. Pero si oía sus voces o tan sólo veía los rostros de sus gemelas, entonces no sabía con qué nombre debía llamar a cada una de ellas de tan semejantes como eran.

 Sarah Manzano, Papel en blanco

Editorial Acantilado Colección Cuadernos del Acantilado 64 páginas ISBN: 978-84-15277-34-7

Traducción: Berta Vias Mahou 11 euros

Más información | Ficha en Acantilado En Papel en Blanco | ‘Viaje al pasado’, de Stefan Zweig

EL CEREBRO Y EL SUEÑO

El cerebro puede ser entrenado para soñar solo cosas agradables

10:40h | Raúl Casado | Agencia Efe

Desterrar el miedo, el pánico a dormir que pueden llegar a experimentar las personas que han sufrido algún trauma, y adiestrar el cerebro para soñar sólo en positivo es ya posible y algunos científicos no dudan de que puede convertirse en una práctica clínica habitual en el futuro. Los “sueños lúcidos” -ése es el nombre con el que los psicólogos han bautizado esta técnica- se consiguen mediante la estimulación del cerebro dormido con corrientes eléctricas de baja intensidad, una técnica, mantienen los investigadores, absolutamente exenta de riesgos y con la que el paciente distingue “siempre” lo que es real de lo que es sueño.

Una de las investigadoras que ha volcado parte de su trabajo durante los últimos años en esta nueva técnica es la alemana Úrsula Voss, catedrática de Psicología en el Instituto de Psicología de la Universidad Friedrich-Wilhelms de Bonn, que ha estado en Madrid invitada por CosmoCaixa. En una entrevista con EFE, Voss asegura que están ya comprobando los resultados y que pronto van a publicar las conclusiones de la investigación en una revista científica. “La terapia es muy positiva para pacientes traumatizados: los que regresan de una guerra, los que han sufrido violencia sexual o quienes han tenido una pérdida dolorosa y sufren por ello cuadros de ansiedad, de depresión o pesadillas”.

Si dormir es necesario “soñar es sano”, dice la catedrática alemana, pero insiste en la necesidad de superar la ansiedad y el pánico al sueño y en la oportunidad que esta terapia ofrece de entrenar el cuerpo humano para que sea capaz, gracias a esas técnicas de inducción, de “generar” sueños lúcidos. Y lúcidos no implica que esos sueños tengan que ser placenteros, advierte la investigadora, y precisa que se trata de llevar a la persona a un estado psicológico “en el que sabe que está soñando y qué está soñando”. La terapia no conlleva ningún riesgo, insiste la catedrática, pero también advierte de la proliferación en internet de técnicas aparentemente similares pero que carecen sin embargo de ninguna base científica. “Sabemos además que es un sueño y que nada nos puede ocurrir” explica Voss, para quien esta técnica puede resultar “clave” para la ciencia “porque nos da la oportunidad de observar el cerebro.

En el sueño no hay futuro ni pasado, todo lo que ocurre es aquí y ahora”. A su juicio, una de las claves de la psicología es definir con exactitud qué es la consciencia, ese nivel que diferencia a los humanos de los animales o de la inteligencia artificial. “No somos mejores por ser más inteligentes, sino porque somos conscientes; la consciencia tampoco nos hace necesariamente mejores, pero sí diferentes”, y sitúa en un terreno entre la consciencia y la inconsciencia la técnica de los “sueños lúcidos”, una terapia que compara con la hipnosis y con el exitoso funcionamiento que ésta ha demostrado para tratar muchos traumas psicológicos. Los “sueños lúcidos”, que ya se están aplicando en clínicas de varios países, no pueden sustituir la medicación que tenga pautada un paciente, pero sí permiten al psicólogo -asegura- adentrarse en el fondo de un paciente. “Es una herramienta muy potente porque llega al subconsciente y el paciente tiene cierto control sobre los estados que le asustan”.

Y por supuesto insiste esta catedrática en que se trata de una terapia que va a resultar útil para superar por ejemplo un trauma psicológico, pero “nunca” para trabajar sobre los cerebros dañados de aquellas personas que padecen enfermedades neurodegenerativas. Durante esta terapia el psicólogo puede incluso llegar a identificar la estructura cerebral involucrada en un “sueño lúcido”, ha precisado Úrsula Voss, quien ha incidido en que el paciente suele “despertar” eufórico, “y ése es el momento en el que se le puede ayudar a modificar un estado de ánimo, y conseguir elevar su autoestima haciéndole sentir capaz de controlar sus sueños”. EFE

ESTHER TUSQUETS

Trilogía del mar – Esther Tusquets

Posted: 26 Jan 2012 01:14 PM PST

Como su nombre bien indica esta obra está compuesta por tres novelas diferentes de esta escritora agrupadas en un solo volumen. El mismo mar de todos los veranos, El amor es un juego solitarioy Varada tras el último naufragioabarcan diferentes momentos del estado creativo de la autora, desde eliniciático del primero de ellos al más avanzado del último título.
El relato que abre el volumen supone todo un descubrimiento, más aun teniendo en cuenta que es la opera prima de la escritora. Sorprende y mucho el estilo tan marcado y diferente de los usos y costumbres literarios actuales. Se renuncia completamente al diálogo, se detalla de forma realista el entorno y cuando se habla de sentimientos, ahí la autora marca época, pues la base de las tres novelas es esa, el diseccionar los pensamientos, ideas y sentimientos propios de los personajes. LEER MÁS 

Parece novela intimista, con mucho de la propia historia de autora entre las líneas que escribe, aunque dicha afirmación no se puede aventurar. Los personajes que aparecen en las tres novelas, con los mismos nombres- la autora renuncia a artificios- tienen mucho en común entre sí, pero pero sin la obligación de parecerse. Los diferentes sentimientos en juego van cambiando de una novela a otra, e incluso en la misma, se percibe que la autora ha querido enfocar desde otros puntos de vista los mismo hechos, algo que lo hace muy notable.

Al margen de lo que comentan, la primera novela nos parece fascinante, no tanto como las otras dos, en las que creo que la catalana pierde un poco de frescura, aun conservan elementos que las hacen muy atrayente, en especial el segundo título, El amor es un juego solitario.

Me he vuelto loco para clasificar a la autora o encuadrarla en un estilo en concreto, pero creo que he fracasado, por momentos me recuerda mucho a Julién Gracq y en otros no, por momentos me recuerda a Valeryy en otros no, pienso que tiene una gran influencia de la novela francesa del siglo pasado. Detecto además un tono muy cercano a MercedesSalisachs y su forma de retratar a la clase burguesa catalana.

Es extraño encontrar novelas de este calado en un mundo donde la mediocridad impera, además es gustoso descubrir apuestas arriesgadas, consistentes en no renunciar jamás a un estilo muy propio, tanto de ver la literatura como de escribirla. No es libro que se pueda leer en el metro o en el autobús, precisa de su tiempo, de su pausa, de un cómodo sillón y de una lectura sosegada. Además tiene otra cualidad innegable y es que invita a reflexionar, tanto sobre lo que somos como seres humanos como sobre nuestras carencias como tales.

Sergio Torrijos

FICHA DEL LIBRO

Título: Trilogía del mar | Autor: Esther Tusquets | EditorialEdiciones B|Páginas 560 | Precio 21€ | Reseñado por Sergio Torrijos |

ERIK ORSENNA

El cartógrafo de Lisboa – Erik Orsenna

Posted: 16 Dec 2011 11:55 AM PST

Erik Orsenna (1947, París) ganó en 1988 el Goncourt con una obra que marcó la vena histórica de sus mejores obras. La exposición colonial (Tusquets, 1989) está ambientada en el Brasil de las primeras décadas del siglo pasado donde el alter ego del padre del autor ejerce su búsqueda de sus dos pasiones: el caucho y el amor mientras una serie de secundarios desfilan por la trama dejando una obra fresca y divertida. La idea de que las claves de nuestra historia no están donde dicen los expertos se encuentra también en la obra que reseñamos hoy, El cartógrafo de Lisboa en la cual Bartolomé, el hermano menor de Colon recrea las décadas previas al Descubrimiento desde su persona y destaca el impulso arrebatador del sueño de su hermano. LEER MÁS

1511, La Española, Bartolomé Colón pasa los últimos años de su vida en la isla de la cual fue gobernador durante seis años. Ahora es su sobrino Diego, único hijo legítimo de Colón el virrey del lugar, mientras, él relata a Fray Bartolomé de las Casas su traslado desde Génova a Lisboa, sus comienzos como cartógrafo al servicio de Maese Andrea, sus muchas inquietudes culturales y su deseo por viajar más que por dibujar. Su situación cambia tras el naufragio de su hermano que le obliga a establecerse junto a él en Lisboa, echar raíces, sueños, el maravilloso interés de la ruta de este por la que el cartógrafo emprenderá un viaje por Flandes tras la edición del Imago Mundi cuya consecución cambiará el curso de la historia. Los acontecimientos se aceleraran tras ese momento llevándoles a la consecución de tan ansiado objetivo.

Obra culta, detallista e íntima que alterna pasajes interesantísimos con porciones más áridas sin tonos medios. La decisión de Orsenna de abrir puertas a los lectores permite que la comunicación sea fluida y directa. Su vocabulario exquisito, sabio pero también con fuerte sabor lírico y melancólico nos envuelve más aún que la trama con una leve y continua intriga que finalmente fructifica. No es una novela histórica al uso sino que como él mismo protagonista dice “se nutre de la historia” para dar forma a uno de los momentos clave de la génesis del mundo actual. Cualquier lector curioso e inquieto se sentirá cómodo dentro de esta cuidada obra.

Pepe Rodríguez

FICHA DEL LIBRO Título: El cartógrafo de Lisboa | Autor: Erik Orsenna | Editorial: Tusquets |Páginas: 336 | Precio : 20€ |