EL DUENDE DE LA URUGUAYA IDA VITALE

https://elpais.com/cultura/2018/11/23/babelia/1542964304_979376.html

1542964304_979376_1542964771_sumario_normal_recorte1

 

Anuncios

LA MANCHA DE HUMEDAD (cuento)

http://ciudadseva.com/texto/la-mancha-de-humedad/

Juana de Ibarbourou, Uruguay (1892-1979)

descarga

 

SIEMPRE BENEDETTI

http://ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/benedett/gracias_vientre_leal.htm

unnamed
Uruguayan writer Mario Benedetti applauds after receiving the Doctor Honoris Causa of the University of the Republic (state) in Montevideo, on March 22, 2004. Benedetti died on May 17, 2009 at the age of 88 as a consequence of an intestinal disease. Born in 1920, Benedetti has written tales, poems, essays, theatre and novels and is one of Latin America’s best known writers. The Argentine film based on his novel “La Tregua” (The Truce) was nominated for an Oscar in 1974 for Best Foreign Language Film, while singers such as Spanish Joan Manuel Serrat and Uruguayan Daniel Viglietti have sung his poems. AFP PHOTO/Miguel ROJO (Photo credit should read MIGUEL ROJO/AFP/Getty Images)

 

HOMENAJE A MARIO BENEDETTI

http://www.informador.com.mx/cultura/2015/592679/6/uruguay-homenajea-a-mario-benedetti-en-su-pueblo-natal.htm

1172765

LA NEGRA CONSENTIDA (versión libre del texto de Eduardo Galeano)

1

 La noche de bodas la acusó de no ser virgen. Qué anacronismo. Como si él hubiera vivido a la sombra de un monasterio desde que las hormonas despertaron en su cuerpo. Los usos sociales tenían esas cosas absurdas de la desigualdad.

La despreció, la humilló, se enfundó los pantalones olvidándose de la ropa interior y fue a emborracharse con sus amigos, que continuaban la juerga de la celebración nueve pisos más abajo. Lo jalearon. Era el único que desconocía la circunstancia, le dijeron. Se deprimió más. Sentía escapar su hombría envuelta en las sombras de la noche.

Con los primeros jirones del alba, compró un par de rosas rojas y volvió a subir los nueve pisos con la intención de deshacer el malentendido. Ella no estaba. Hacía rato que se había marchado, dedujo, porque las sábanas ya no conservaban la tibieza de su piel. Acostó las rosas sobre la almohada de su lado y se tumbó sobre la otra mitad del colchón, ahora desangelado. Las rosas se van descabezando, los pétalos tienen un aspecto ajado. Ella no acaba de volver. Quizá no lo haga nunca.

© E.Z., 14 abril 2015

EDUARDO GALEANO, IN MEMORIAM

http://www.blogseitb.com/narraciones/2015/04/14/un-abrazo-eduardo/

descarga